Soy de la generación Y. De la generación que cuando se iba a ir a estudiar afuera, la agarró el 2001. Y me quedé en Buenos Aires, mirando Sex and the City y llorando por no poder tener unos Manolo. De las que mira la alfombra roja y E! News Daily sólo para ver que vestir. De las que ama a los paparazzi sólo por la cantidad de información sobre que usar para ir a comer al mediodía o al trabajo o a la facultad.
Con esto de la crisis, hice de todo. Fui (y soy) secretaria, profesora, traductora, productora ejecutiva. De todo. Soy de las que va cada mes a Plaza Serrano a buscar lo chic y nuevo y encuentra poco. De las que mira The Hills y adora la ropa de Lauren C. y de las que lee Catalogue.
La realidad es que no sé coser ni un botón, pero amo combinar ropa ya hecha. Imitar estilos. Ver que usa Gwyneth Paltrow o Gwen Stefani o Rachel Bilson y salir a buscarlo. Y para eso soy buena. Así que decidí armar BA Fashionista.
Para comprar en Buenos Aires (y en Argentina) como en el mundo.